Técnicas para llegar al punto G y al punto C: La guía perfecta para el orgasmo garantizado
¿Alguna vez te sentiste rara luego de la relación sexual? Si tienes dificultades para llegar al clímax durante la relación sexual, te aseguramos que no eres la única – de hecho, el 75% de las mujeres sufren de problemas para alcanzar el orgasmo durante el acto sexual. Esto no quiere decir que estés condenada para siempre a no sentir orgasmos. Con unos pellizcos aquí y unos toques por allá ¡te escucharemos gritar de placer una y otra vez!
Tenemos dos términos para ti: punto G y punto C. Si pueden lograr estimular tu punto G, una zona esponjosa dentro del canal vaginal, y tu punto C, mejor conocido como tu clítoris, entonces estarán en camino hacia un premio explosivo… para ambos.
Técnicas para llegar al punto G
La mejor manera de lograr que tu hombre toque tu punto suave es que te penetre en un ángulo que toque la pared frontal de tu canal vaginal. Para imaginarlo mejor, piensa en que su pene necesita entrar pero se mantiene orientado hacia arriba. Las posiciones que tal vez quieran probar son: el estilo misionero, pero con tus piernas suspendidas en el aire (esto permite una penetración más profunda justo en el punto indicado); el estilo perro, pero con ambos acostados (esta posición es ideal para la estimulación del punto G ya que su pene entra directamente tocando la parte frontal de tu vagina); mujer arriba, sentada ya sea de frente o de espaldas a él (lo ideal es que rotes de una posición a otra mientras él está en tu interior); él de pie y tú acostada (él te penetra por entre tus piernas abiertas); o el estilo cuchara (él te penetra desde atrás mientras ambos permanecen acostados de lado).
Si la estimulación del punto G no es suficiente para ti (y no lo es para muchas mujeres), deberías esforzarte un poco más para lograr la estimulación sexual: ¡un poco de esfuerzo te garantizará que valió la pena! La estimulación del clítoris puede combinarse con casi todas las posiciones sexuales, pero combina especialmente con las mencionadas anteriormente. Todo lo que necesitas es asegurarte que estás completamente excitada y que tu clítoris roce con la cama (si estás boca abajo en la cama), su pelvis (si ambos se encuentran cara con cara), tu mano (funciona para cualquier posición), o su mano (funciona mejor si el está parado y tú acostada). No hay nada malo si necesitas una ayuda extra, y no hay inconveniente si la ayuda viene de ti: de hecho, para la mayoría de los hombres, es totalmente excitante ver a una mujer tocarse a sí misma.
Todo lo que necesitas es un poco de atención (mientras estás todavía relajada), la mente abierta y un poco de flexibilidad, y estarás en camino a sentir un orgasmo (que por su intensidad) ¡los vecinos estarán celosos!






